miércoles, 24 de mayo de 2017

El pueblo contra la clase media





Desconozco el contexto, pero un vehículo de estas características acusado como traidor,
es un gran símbolo de como los que creyeron en ese imaginario,
se han olvidado del territorio que vió nacer a los abuelos de sus abuelos.



Los imaginarios funcionan, y a niveles estructurales.


(fotografías: emmanuelle.nietzsche)

miércoles, 17 de mayo de 2017

No es abajismo pero tampoco -y por ningún motivo- progreso.



Hoy vi una triste escena. Un trabajador, joven de menos de 30 años con su sopaipilla a la moda, descargaba un camión de palmetas que, a juzgar por la carga de dos máximo por persona, deben ser muy pesadas. No me dio tristeza que él tenga un trabajo precario, en la máquina del capital si no eres de elite no puedes pedir mucho, lo que me dio tristeza es que no contaba con guantes ni con zapatos de seguridad.

Recordé mis tiempos de pelar papas, cuando -como “profesional de 10 o más semestres”- me tocaba hacer mezclas de cemento para montar letreros para la gran minería, o subirme 15 metros para instalar una gigantografía con la oferta del momento y hoy, 12 años después, con nostalgia y con mi trasero calentito sentado frente a un Mac de 27 pulgadas, aun me hacen seguir reconociendo como un obrero. Hay algo que quedó ahí para siempre.

Pensaba en el “niño palmetas” (soy malo poniendo nombres) y en la infinita variedad de posibilidades que le podrían esperar en sus 12 años después, y espero y deseo que, si de alguna u otra forma, él de ser pioneta pase a ser el chofer del camión, pueda tener una mejor conciencia que la de todos nosotros, de mirar pa’trás y reconocerse en su origen, en su original espíritu obrero.

#bitácora
#manosobreras

(Fotografía: Juan Mainao Canales)